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¿Alguna vez ha movido el apoyacabezas de su posición desde que compró el auto? A lo mejor usted cree que es una pieza más del asiento, pero en realidad fue diseñado especialmente para acompañar el movimiento de la cabeza en el caso de un choque trasero y así reducir el impacto del latigazo cervical.

“El origen de este elemento no es por comodidad, sino que por seguridad, y por ende las personas mal entienden su uso”, afirma Mauricio Santos, ergónomo de la Mutual de Seguridad.

Para que se haga una idea, en el caso de un impacto por detrás a 13 km/h, la cabeza se desplaza 46 centímetros hacia delante con una fuerza de 7 Gs (aceleración de la gravedad de la tierra), en menos de un cuarto de segundo, según un informe publicado por el grupo asegurador argentino La Segunda.

Por eso, para que el apoyacabezas cumpla su objetivo no hay que sentarse al lote en el auto y ponerse a manejar, sino que ajustarlo bajo ciertos parámetros. Esto rige para todos los pasajeros del vehículo, no solo el conductor.

“En un choque trasero la cabeza primero se va hacia delante y después como un látigo hacia atrás. Eso produce una hiperflexión de cuello (movimiento hacia delante) y luego una hiperextensión (movimiento hacia atrás). Si el apoyacabezas está más debajo de lo recomendado, el cuello se extiende mas de lo debido y eso puede generar un daño mayor”, explica Rodrigo Pino, especialista en ergonomía de la Asociación Chilena de Seguridad.

¿Qué pasa si alguna mujer va con moño? Depende del tamaño del penado. “Como el reposacabezas debe contener el movimiento de la caeza hacia atrás si el moño es muy grande puede cambiar el ángulo de incidencia del golpe y eso puede influir en las lesiones que produzcan en esta zona”, comenta Mauricio Santos.

Una evolución que la industria del automóvil está incorporando poco a poco en sus modelos son los apoyacabezas activos, que incluyen una especia de cojín (acolchado) que en un choque trasero se mueve hacia delante para seguir el movimiento de la cabeza y así reducir aun más los riesgos del latigazo cervical. En Chile hay varias marcas que lo incluyen es sus modelos (Volkswagen, BMW y Mercedes Benz, entre otros).

El resto del cuerpo

No solo la cabeza debe estar bien ubicada al manejar. La postura correcta en el asiento es con los brazos y piernas flectados y los pies deben tocar el piso.

Forma correcta

El borde superior del reposacabezas debe estar a la altura de la cabeza, mientras que la parte central debe coincidir mas o menos con la altura de los ojos. No hay problemas si el apoyacabezas sobresale un poco hacia arriba. Se recomienda que no existan más de 5 cm de distancia entre la parte posterior del cráneo y el cojín, ya que de lo contrario este no alcanzará a sujetarla como debiera.

Forma incorrecta

Si el cojín está de la mitad de la cabeza hacia abajo, la posición es errónea y la protección que entregará en caso de choque es deficiente. Tampoco hay que manejar con la cabeza pegada al reposacabezas, ya que “se forma una postura casi antinatural respecto del cuerpo. Lo que habitualmente se apoya al manejar es la zona lumbar y dorsal, pero la parte cervical siempre queda libre” (Rodrigo Pino).

Fuente: http://www.bombadecima.cl/

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