Bomberos y los servicios de emergencias de gases combustible.

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Este tipo de emergencias en la actualidad, es una de las que más se concurre, requiere un alto nivel de capacitación y un buen uso de equipos de análisis y detección, sobre lo anterior estamos hablando de las emergencias en la cual se encuentra presente un gas combustible.

A veces no reconocemos que estamos involucrados en este tipo de emergencias y tampoco sabemos evaluar su peligrosidad. Si nos vamos al origen de esto, sabemos que el gas es un estado de la materia que adopta la forma y el volumen del recipiente que las contiene,  tendiendo a separarse y expandirse por su alta energía cinética.

Hay una gran cantidad de gases, pero para efectos prácticos en este artículo nos enfocaremos a los gases más comunes.

  • Gas Licuado Petroleo (GLP)
  • Gas Ciudad
  • Gas Natural
  • Gas Natural Licuado
  • Monoxido de Carbono

De los gases antes mencionados, debemos saber reconocer las características esenciales de cada gas, porque si algo debemos entender como especialista es que ningún gas es igual al otro, todos tienen componentes, densidades y presiones diferentes. De forma práctica, el GLP tiene una densidad relativa al aire mayor que 1, quiere decir que es más pesado que el aire, en caso contrario, el gas natural tiene una densidad relativa bajo 1, lo que hace que sea más liviano que el aire, solo ese punto básico nos permite orientar nuestras acciones en la emergencia.

Cuando se concurre a una emergencia en la cual sabemos que se encuentra involucrado un gas combustible, debemos generar una estrategia y sus operaciones tácticas, pero antes de eso,  debemos tomar las precauciones básicas como la distancia de precaución, la cual debe ser de 50mts mínimo desde el lugar de donde se indica la emergencia, armado de la línea de agua de seguridad, identificación de la fuente de alimentación más cercana, entre otras.

La entrevista con las personas involucradas en la emergencia, es un punto de alta importancia y las preguntas estarán basadas en: ¿tipo de gas involucrado?,  ¿cilindro o cañería?, ¿personas con síntomas de intoxicación o asfixia?, ¿hace cuanto percibe la fuga y con qué intensidad?, ¿el olor ha aumentado o disminuido?, ¿ha sentido el mismo olor antes o es la primera vez?. Estas preguntas de rigor nos ayudarán mucho en el reconocimiento de los pasos a seguir en el control de la emergencia.

El uso de equipos de análisis y detección en este punto, es de uso obligatorio. Primero iniciar el trabajo con nuestros equipo de detección, los cuales nos indicarán la presencia o no de uno de estos gases, el cual debe ser lento y enfocado donde esperamos que se acumule este gas (más liviano o pesado que el aire). Tampoco se deben descartar los lugares donde no se debería acumular el gas, ya que de igual forma se puede acumular o es posible encontrar fugas de más de un gas de forma paralela. Posterior a la detección es importante analizar su concentración y sus peligros, los cuales deben estar presentados en 3 parametros (Nivel de oxígeno, LEL y CO en el caso de Gas Ciudad y Monóxido de Carbono). Cuando cualquiera de estos índices antes mencionados se encuentra alterado, debemos considerar operaciones tácticas específicas, por ejemplo, si el nivel de oxigeno disminuye del 21% debemos utilizar ERA y realizar maniobras de ventilación adecuadas para corregir el nivel de oxígeno deficiente. En el caso de un porcentaje de oxigeno superior al 21% además de la protección respiratoria, debemos tener precaución por el aumento del riesgo de incendio. No debemos olvidar que mientras más alta es la concentración de oxígeno en un ambiente, menores serán las temperaturas de ignición de los combustibles.

En el caso del LEL, también se manifiesta de forma diferente según el gas, la mayoría de los equipos se encuentran calibrados con pentano al 5%. Esto quiere decir que el 5% de un gas es el 100 % de LEL. Hay gases que su LEL es menor que el 5% y si el equipo analizador no hace el cálculo automático, nosotros debemos hacerlo.  Por ejemplo si trabajo con GLP, su LEL es de 1,8%, por lo que cuando el analizador nos indique 30.6 % de LEL, ya estamos en una atmósfera inflamable, la que puede explotar en presencia de una fuente de ignición abierta.

En Resumen y considerando los puntos antes mencionados, debemos entender que los protocolos de trabajo en este tipo de emergencias son estructurados y dinámicos. Los protocolos deben ser enfocados a los mayores riesgos en el momento y no pueden estar definidos al azar.

Simón Araya

Fuente: http://www.pompefrancesantiago.cl/sitio/respuesta-a-10-6/

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